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Murcia es cultura, es historia y es riqueza. Desde los musulmanes hasta nuestros días, el legado cultural que ha ido adquiriendo esta ciudad ha sido muy importante, de ahí que esta ciudad sea, hoy por hoy, enclave cultural de la costa levantina. Murcia es una ciudad que está ubicada en el sureste del país, justo al norte de Almería y al Sur de Alicante. Esta ciudad fue fundada por los musulmanes e incluso fue capital de Al-Andalus en el Siglo XIII, unos orígenes que han dado a la ciudad un legado único y espectacular como la Muralla de Santa Eulalia; la Muralla de Verónicas; el edificio de la antigua Diputación; el Colegio de Arquitectos; El Almudí, y, por último, el costado de la Capilla del Pilar.
Pero antes de esa época, Murcia, la capital de la Comunidad Autónoma, en la antigüedad fue puerto fluvial fenicio y romano, luego, provincia bizantina. En el año 831 Abderraman II mandó construir una urbe, como capital de toda la provincia califal.
Tras la época musulmana Murcia va sustituyendo las mezquitas árabes por las iglesias, se hace una reordenación urbana y la ciudad va adquiriendo el perfil que de ella conocemos hoy en día.
Tras el medievo llegó el renacimiento, con el Primer y segundo cuerpo de la Torre de la Catedral y algunas capillas, como la de La Encarnación; la de Junterón y la Bautismal, la Capilla de la Inmaculada o del “Trascoro” de la Catedral o el Claustro Conventual de la Orden de La Merced (actualmente la Facultad de Derecho de la -espana,Universidad de Murcia).
Esta última fue una corriente que provocó que el Siglo XVIII sea también un siglo de oro para Murcia, con un gran predominio del barroco, que también dejó su legado en la Fachada principal de la Catedral, en la Iglesia de San Juan De Dios o en el Puente viejo de Los Peligros.
Y así hasta el siglo XIX, que la ciudad se convierte en lo que hoy es, con las influencias de la Revolución Industrial, el tráfico rodado y el futuro ferrocarril, que hacen cambiar la morfología de esta ciudad. En el Siglo XIX también tienen lugar la desamortización de los bienes eclesiásticos, (conventos de La Merced, Santo Domingo, Trinidad, Santa Isabel…), lo que da lugar al nacimiento, sobre sus solares, de plazas como la de Santa Isabel (Convento de Santa Isabel), y edificios como el Teatro Romea (Convento de Santo Domingo).
Hacia mitad del siglo XX, se abren grandes arterias que atraviesan la ciudad de norte a sur, desapareciendo así algunos espacios urbanos y conservando, por el contrario, otros que han llegado a nuestros días.
Actualmente, Murcia cuenta con una importante red de museos que visitar, y una oferta cultural que se completa con las salas de exposiciones municipales con las que cuenta la localidad. |